En aquel tiempo, dice una antigua leyenda china, un discípulo preguntó al Maestro:

Entraron en una habitación donde un grupo de personas estaba sentado alrededor de un gran recipiente con arroz. Todos estaban hambrientos y desesperados. Cada uno tenía una cuchara con un mango tan largo que no podían llevársela a la boca. El sufrimiento era terrible.

Entraron en otra habitación idéntica: la misma olla de arroz, la gente y las mismas cucharas largas. Pero aquí, todos estaban felices y alimentados.

¿Y tú?
¿A dónde irías?

Ir al cielo